Escritura Creativa

4 motivos por los que nunca es tarde para empezar a escribir

4 motivos por los que nunca es tarde para empezar a escribir
Queremos motivaros a descubrir la magia que hay detrás del relato. Si eres un aficionado a la narrativa pero no te atreves a empezar a crear tus propias historias, os damos 4 razones para empezar a escribir

Queremos motivaros a descubrir la magia que hay detrás del relato. Si eres un aficionado a la narrativa pero no te atreves a empezar a crear tus propias historias, os damos 4 razones para empezar a escribir

No es necesario querer publicar tu novela para empezar a escribir. Cuando una persona dedica su tiempo de ocio al acto de la escritura, puede encontrar en la pluma y el papel un acto de purificación, una forma de vaciar sus pensamientos para esbozar ideas.

Escribir es un proceso por el cual nos conocemos mejor. Podemos escribir para nosotros o plantearnos crear historias para otras personas. Pero eso no es lo importante. Lo importante es que descubramos la capacidad reflexiva e meditativa que hay detrás de la proyección de nuestras palabras. ¿Por qué es importante empezar a escribir?

Porque… vaciamos nuestro interior y descubrimos nuestro subconsciente

Nuestro pensamiento está apoyado por las ideas más estructurales de nuestra existencia. Al escribir, podemos llegar a registrar está ocurriendo dentro de nuestra mente y sacar a la luz ideas de nuestra personalidad y actitud encerradas con llave en nuestro interior.

El acto de escribir puede aludir al propio psicoanálisis de nuestra mente. Cuando escribimos, estamos expresando ideas reales que nuestra mente asume y dabe plasmar en el papel. Pero mientras escribimos cientos y cientos de palabras, estamos trabajando para controlar y cuidar la expresión exterior de nuestra propia conciencia.

El subconsciente sale a relucir cuando escribimos nuestros pensamientos. Los textos que elaboramos tienen matices y estructuras que esbozamos sin fijarnos en nuestros pensamientos centrales. Si no planificas tus escrituras, sacarás a la luz una voz interior que iluminará conceptos tan interiorizados que nuestra mente no llega a pensar en ellos directamente.

Porque… eres un generador de fábulas y leyendas

Tú eres una mente creativa. Estás preparado para crear cualquier mundo de fantasía o crear una realidad paralela a las historias de tu ciudad. No es necesario que tu primer acercamiento con la escritura sea una obra de guerra, clanes y traiciones cercano a la ‘Canción de hielo y fuego’ de George R. R. Martin. Practica el microrelato. Crea un universo en pocas páginas. Impregna de vida unas personas que antes no existían y hazles moverse en las aguas de tu narración con inocencia y devoción.

Empieza a escribir porque puedes crear tu propia historia. Si estás pensando en empezar a relatar es porque ya eres un consumidor o consumidora habitual de historias. Tendrás una amplia biblioteca o disfrutarás como un infante de la cinematografía. Empieza a escribir para saber cómo crear un universo. Una vez tengas tu realidad, empieza a crear las normas del mismo. Y basándote en estas normas, crea personajes inigualables que pasen por grandes aventuras. Escribe, para que tu universo interior pueda ser disfrutado por miles de personas.

Porque… es la mejor forma de aprender, explorar y recordar

La escritura no se limita a trasladar ideas a un papel en blanco sin ningún tipo de norma. Hay unas reglas básicas que atender cuando queremos contar historias, y para conocer las reglas hay que tener un aprendizaje previo.

Escribir nos ayuda a aprender. A aprender a narrar, a describir un lugar. Aprenderemos a corregir nuestros propios errores. Aprenderemos incluso cómo estructurar mejor nuestras frases para podar dar significados ambiguos o crear la próxima cita célebre que todos nuestros lectores copiarán en sus redes sociales. Mientras aprendemos, exploraremos cosas que antes no conocíamos. Descubriremos por qué es tan duro el oficio del escritor y haremos todo lo posible para llenar los capítulos de nuestra obra con contenido de calidad, evitando datos superfluos e innecesarios.

Y para aprender y explorar, debemos recordar. Recordar nuestros primeros pasos. Recordar lo que nos enseñaron en la juventud y lo que nos ha aportado la madurez como adulto. Recordar las acciones de nuestros personajes en la primera página, cuando ya estamos jugando con las centenas. Recordar quienes somos. Recordar cuando nuestra mente ya es anciana y nos cuesta rememorar nuestra vida.

Porque… debes encontrar tu propio motivo para empezar y continuar

Debes encontrar tu motivo para escribir. Todas las personas deben disfrutar del momento de crear su propia historia y expresar sus propios pensamientos. No necesitas dedicarte a la novela, a la poesía o a, simplemente, documentar datos en un manual. Busca qué quieres escribir y motívate descubriendo por qué quieres empezar a unir palabras para darles tu propio significado.

Y una vez tengas tu motivo. Continua. Lucha por tus historias. Sigue cada día, aprende cada día y evoluciona cada día hasta que mano, tu pluma y tu mente sean una. Aquí se encuentra la verdadera limpieza de nuestro interior. La meta del escritor. El compromiso para toda una vida dedicada a nosotros mismos.