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3 claves para escribir microrrelatos

3 claves para escribir microrrelatos

Por suerte, o por desgracia, con el auge de la tecnología y las redes sociales, cada vez son más las personas que prefieren textos cortos y contundentes. Posiblemente sea precisamente por esta tendencia, que los microrrelatos hayan alcanzado tanto éxito en nuestros días.

Pasos para escribir buenos microrrelatos

A pesar de que parezca que los microrrelatos son un invento moderno que se adapta a las necesidades de los lectores más actuales, éstos nacieron en la Edad Media. Aunque tuvieron un auge mayor a raíz de la Primera Guerra Mundial. Así es, el primero no fue el conocido ‘Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí’, escrito por Augusto Monterroso.

Como término, apareció por primera vez en una obra del escritor mexicano José Emilio Pacheco. A partir de entonces, los microrrelatos reciben una gran variedad de nombres como “minicuento”, “microcuento”, “relato hiperbreve” o “cuentos o historias mínimas”.

Pero volviendo a lo que realmente nos interesa, a continuación os dejamos algunas claves para escribir microrrelatos.

Todo comienza con una gran idea

Como todo los relatos, sean más cortos, o más largos, los microrrelatos comienzan con una buena idea.

Si no tienes ninguna, puedes pensar en alguna anécdota o hecho curioso que te haya pasado. Aunque, por supuesto, también puede ser sobre algo extraordinario que le haya pasado a otra persona. Convenientemente, la anécdota deberá ser breve y con facilidad visual. Además, si ya habías reflexionado sobre ella, mejor que mejor.

La idea que originan los microrrelatos deberá estar oculta en la anécdota, no puede tratarse de una idea revelada.

Una de las claves para escribir buenos microrrelatos es hablar sobre un hecho que de forma aparente es insignificante, pero que esconde un sentido más trascendental o imaginativo.

Cómo escribir buenos microrrelatos

Una vez la inspiración haga su magistral aparición, el siguiente paso será plasmar la ideal en papel.

Pensar cómo dar forma a una idea en poco más de una línea no es sencillo. En este punto hay que tener en cuenta que lo primordial para crear buenos microrrelatos es que éstos sorprendan.

Esto puede conseguirse de muchas formas, pero una de ellas es contando sólo aquello que sea esencial en la historia. De esta forma, el lector tendrá que imaginar e intuir el resto.

Una de las aspectos más interesantes y atractivos de los microrrelatos, es que se tratan de un género interactivo. En ellos, los autores deben ser pillos y sintéticos para sugerir, y los lectores deben ser avispados para completar su significado. Por esto es tan importante pensar detenidamente qué parte de la historia contar, y cual ocultar.

Los microrrelatos tienen que ser breves, pero pueden estar compuestos por una frase, por varias, o incluso por media página. Por ello, en éstos no hay lugar para descripciones innecesarias. En cambio, todo deberá ser acción.

Es importante pues pensar en cada una de las palabras que componen los microrrelatos. Y es precisamente éste, uno de los motivos por los que escribir microrrelato puede ser adictivo.

Cada palabra que se elija debe significar exactamente lo que se quiere decir con ella, así como evocar el sentimiento que se desee. En este sentido, hay que tener en cuenta que la sencillez también es importante. Los microrrelatos repletos de palabras técnicas o complejas, no suelen resultar tan atractivos.

Los personajes de los microrrelatos

Como decimos, cada palabra que forman los microrrelatos deberá ser clave. Por ello, lo más adecuado a la hora de escribir microrrelatos es que la historia se sitúe en un sólo espacio y tiempo.

Y en el caso de los personajes, lo mejor es que no intervengan más de dos o tres. En este caso se cumple más que nunca eso de que tres son multitud.

¡No te olvides dejar lo más interesante para el final!